domingo

3er. emisión LA PATRIA QUE TE PARIÓ


EL TRABAJO DEL FUTURO o EL FUTURO DEL TRABAJO?



DOCUMENTOS RELACIONADOS:

A) Nota Informativa: Relaciones Laborales, negociaciones. Habrá acuerdo entre el Sindicato de Camioneros de Estados Unidos y la empresa de distribución UPS

B) VIDEO - KEVIN KELLY, fundador de la prestigiosa revista norteamericana Wired, referencia obligada en materia de nuevas tecnologías, Los nuevos trabajos que creará la inteligencia artificial.

C) Nota Informativa: Desarrollo tecnológico aplicado a restaurante 

D) Nota Informativa: Desarrollo tecnológico aplicado al sector tiendas. 

E) Documento: OIT "El futuro del trabajo que queremos: un diálogo global"

D) O.I.T - Organización Internacional del Trabajo "El futuro del trabajo que queremos: un diálogo global" http://www.ilo.org/…/…/documents/publication/wcms_570288.pdf 

E) "El futuro del empleo" del MIT Technology Review http://www2.technologyreview.es/informesespeciales/specialreport.aspx?id=114 

F) Videos en el marco del debate "Hacia donde va el Trabajo", "Desregulación Laboral Contexto Mundial" jornada realizada el 19-10-2017 y transmitida a través del canal del PIT CNT.












H) Artículo publicado en "El País" el 1/4/18 https://negocios.elpais.com.uy/noticias/empleos-riesgo-corto-plazo.html

NOTA: Para avisar a tu cel., tablet o pc el inicio del programa, no olvides dar "me interesa" en el siguiente link o un "me gusta" en este otro link

LA SOCIEDAD “PERFECTA” DE LOS JESUITAS O EL “COMUNISMO JESUÍTICO-GUARANÍ”: UN POLO DEL TURISMO EN PARAGUAY


Por Hugo Olazar
Con juegos de luces y música del italiano Domenico Zipoli, los turistas se adentran en las ruinas de las misiones jesuíticas de Paraguay para transportarse en el tiempo e imaginarse el esplendor de aquel experimento de sociedad perfecta en los siglos XVII y XVIII.
Sus vestigios se conservan como un tesoro al aire libre en las ruinas de las misiones Jesús y Trinidad, a orillas del río Paraná en la frontera con Argentina.
El camino de las misiones es más largo. Parte de Asunción y se extiende unos 250 km más al sur: San Juan Bautista, San Ignacio, la primera misión fundada por la Compañía de Jesús en 1608, Santa María de Fe, Santiago, San Cosme y Damián, antes de terminar en las misiones de Jesús y Trinidad.
Según el portavoz de la Secretaría Nacional de Turismo, Néstor Noguera, unos 50.000 extranjeros visitaron Paraguay en Semana Santa de 2017. Este año se esperan muchos más, especialmente argentinos favorecidos por los precios y el tipo de cambio.
Al menos 60% de los turistas recorre las misiones jesuíticas, especialmente las de Jesús y Trinidad.
Los jesuitas fundaron 30 pueblos que abarcan además territorios que hoy pertenecen a Brasil, Bolivia, Argentina y Uruguay. En ellos, sabios europeos se aposentaron para entrenar a los indígenas en el arte y la ciencia durante 150 años hasta que estos religiosos fueron expulsados por la Corona en 1769.
"Triunfo de la humanidad”
"Es la experiencia que el anticlerical Voltaire por lo menos reconocía como un triunfo de la humanidad", comentó a la AFP el historiador y estudioso esloveno-argentino Bozidar Darko Sustersic, profesor jubilado de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
Sustersic acaba de lanzar en Asunción el libro "Brasanelli. Pintor, escultor y arquitecto de las misiones guaraní-jesuíticas", sobre el italiano Giuseppe Brasanelli (1659-1728), maestro en el tallado en madera de imágenes de santos.
En las paredes de las ruinas de Trinidad permanecen incólumes hileras de frisos y una larga banda decorativa de esculturas de santos, ángeles músicos, hasta la Virgen con labios gruesos, pómulos grandes y ojos redondos, a semejanza de las aborígenes.
Como están hechos de arcilla, el tiempo y el aire los han desgastado pero quedan los trazos de la habilidad indígena.
Según el historiador, Brasanelli era un genio para la época en que abandonó Europa atraído como otros artistas por el imán de la vida jesuítica en las misiones, mismo destino del músico Domenico Zipoli (1668-1726).
Estrategia militar
Brasanelli es conocido también como estratega militar.
"En esa época, como creadores los artistas eran fundamentales para la estrategia. Diseñaban armas, como Leonardo Da Vinci, que creó unos carros con guadañas que hacían un desastre", relató el historiador.
Uno de ellos diseñó y fabricó un cañoncito de caña de bambú forrado en cuero de buey para atacar a los invasores portugueses que llegaban de Brasil en sus botes, explicó.
En las misiones se fabricaron incluso telescopios de seis metros, de caña de bambú y vidrios tallados de cristal de roca, según el especialista. "Así observaron las lunas de Júpiter", aseguró.

(AFP / 2018)

ITZIAR ZIGA - FEMINISTAS NO ACADÉMICAS, FEMINISTAS DE LA CALLE


Por Belén Diego Lagar


Esto del feminismo ya se sabe que va más de plurales que de singulares, de ahí la diversidad de feminismos, de teorías y de posturas dentro de este rango político, que si feminismo pro-sex, que si feminismo de la Ilustración, que si feminismo de la diferencia, feminismo obrero, feminismo anarquista, feminismo cultural, feminismo liberal, feminismo queer, afrofeminismos, feminismo postcolonialista, y un largo etcétera de términos.

Las mujeres blancas, heterosexuales que tenemos formación académica hemos recibido principalmente los saberes de ese feminismo que es el académico, el feminismo blanco que bebe de la ilustración y que tiene grandes pensadoras en nuestro país como Celia Amorós o Ana de Miguel.

Sin embargo, siempre me ha chirriado la idea del feminismo que se hace desde una gran institución como es La Academia que, como el resto de instituciones de nuestro país en particular y de occidente en general es, en su cúpula de poder, masculina, blanca, heterosexual y por qué no decirlo, machista.

Soy partidaria de atacar las instituciones desde dentro y, por tanto, fiel defensora de que el feminismo este también en la Academia. Sin embargo, hace poco cursé un máster en feminismo y aunque me encantó, me encontré con que me faltaba diversidad de feminismos en él. Sí, estudiamos las distintas teorías feministas pero me hubiera gustado encontrar alguna posición del feminismo pro-sex o haber estudiado a alguna autora racializada, por ejemplo.

Por suerte, hay un montón de feministas propagando sus teorías por internet. Hoy voy a hablaros de dos feministas que son de todo menos académicas y que, personalmente, cuando leí sus obras, rompieron mis esquemas.

La primera de ellas es Itziar Ziga (Errentia, 1974). Llegué hasta esta feminista vasca gracias a los artículos que escribía en Píkara. Después pasé a leer algunas de sus obras: Devenir Perra (2009) y Malditas: una estirpe transfeminista (2014). ¿Cómo definir a Itziar Ziga? Pues creo que lo mejor es emplear una descripción que dan de ella en Parole de Queer, un blog en el que también escribe.Aquí podemos leer “Dra. Ziga: experta en putología y perróloga”.

Itziar Ziga es una feminista de la calle que escribe desde los márgenes de los barrios obreros y desde los pubs lleno de putas y trans donde las barreras del género están demasiado dilucidadas como para poder reconocerlas. En Devenir Perra Ziga nos cuenta como ha sido su “devenir” en el mundo feminista. Nos habla de los lugares que frecuenta y de las fiestas que realiza en la que un día puede salir vestida como una barbie y al día siguiente disfrazarse de hombre. Jugar con los roles de género para romper barreras es una de las cosas que más me gustan de Itziar.

En Malditas Itziar crea una genealogía de “mujeres malditas transfeministas” en la que pone el foco de atención sobre la vida de estas malditas que hicieron mucho por el feminismo y que no han pasado a los libros de texto de la academia feminista como merecerían. De entre todas las malditas hay trabajadoras sexuales, trans, mujeres negras y también blancas. Antes de pasar a contarnos las hazañas feministas de estas mujeres, Ziga hace un alegato a tu posición en el feminismo bajo el título “Yo no soy hija de Betty Friedan”; aquí la autora critica ese feminismo de amas de casa burguesas insatisfechas porque es un feminismo que sólo critica el sexismo y no el resto de desigualdades que afectan a las mujeres obreras, a las lesbianas o a las racializadas: “pero a estas alturas de la jugada deberíamos haber aprendido que un feminismo que sólo haga frente al sexismo será siempre privilegiado”.

Ziga apuesta por un feminismo inclusivo con todos los colectivos discriminados por no ser hombres, blancos, heterosexuales. En esta obra se hace un llamamiento a los feminismos para que trabajen juntos contra un enemigo común y olviden sus pequeñas diferencias, hace un llamamiento a que las mujeres trabajen juntas, un llamamiento a la sororidad, “lo que no debe volver a ser nunca el feminismo es la excusa para que unas mujeres manden callar a otras”.

Entre estas malditas que Ziga describe como sus “amigas invisibles desde hace años” se encuentran Sojourner Truth, Sylvia Rivera, Annie Sprinkle o Olympe de Gouges. Esta última es una de las que sí se estudian dentro del feminismo institucional y sin embargo jamás me habían hablado de ella como lo hace aquí Ziga.

Virginie Despentes (1969, Nancy) es la segunda de estas feministas no académicas que me han enamorado. “La diva destroy punk de las letras francesas” es como la describe Beatriz Preciado. Despentes vivió la vida de joven, amante del rock y del punk le encantaba viajar para seguir los conciertos de sus ídolos. En uno de esos viajes haciendo autostop fue violada. Despentes también decidió que era mejor trabajar como prostituta que encadenarse a un trabajo precario por un sueldo mínimo. Además, es la autora de la película Fóllame (2000) que ha sido censurada hasta la saciedad.

Cuando leí su famosísima Teoria King Kong era poco más que una aprendiz en esto del feminismo y creo que la mejor formar de definir lo que me pasó cuando la leí es decir que me explotó la cabeza. Este ensayo empieza con una apelación directa a las excluidas: “escribo desde la fealdad y para las feas, las viejas, las camioneras, las frígidas, las mal folladas, las infollables, las histéricas, las taradas, todas las excluidas del gran mercado de la buena chica”.

Desde aquí no hace más que hablar de temas polémicos como el trabajo sexual. Despentes llega a plantear en esta obra que el trabajo sexual y el doméstico son iguales, que las mujeres se casan y pasan a ser las sirvientas (domésticas y sexuales) de los maridos a cambio de una casa, comida y, a veces, algo de dinero. La francesa cree que en un mundo ideal no debería existir la prostitución pero, ya que vivimos en una sociedad capitalista que discrimina, sexualiza y explota a las mujeres, no ve por qué estas no pueden sacar beneficio económico de esa explotación.

Sin duda, la parte más dura de este ensayo feminista es el momento en el que autora cuenta su violación, como cuenta que antes de verse violada se vio muerta y como durante años vivió en negación con ese recuerdo. El análisis que hace Despentes de la violación se merece estar colgado en un Museo Feminista (que ya debería existir):

“La violación es un programa político preciso: esqueleto del capitalismo, es la representación cruda y directa del ejercicio de poder. Designa un dominante y organiza las leyes del juego para permitirle ejercer su poder sin restricción alguna. […] Correrse de placer al anular al otro, al exterminar su palabra, su voluntad, su integridad. La violación es la guerra civil, la organización política a través de la cual un sexo declara al otro: yo tomo todos los derechos sobre ti, te fuerzo a sentirte inferior, culpable y degradada”.

Despentes también habla de la impunidad de los violadores, del hecho de que saben que pueden violar y por eso lo hacen. Quizás si, como plantea la autora, las chicas nos introdujésemos unas cuchillas en nuestras vaginas que cortaran los miembros de los violadores los hombres se pensarían dos veces si de verdad quieren violar a esa chica.

Este libro y esta mujer son de esas cosas que no se estudian en la universidad porque Despentes escribe desde los márgenes de las excluidas y muestra sus teorías, aunque no sean políticamente correctas. Muchas le han acusado de promover la prostitución y el trabajo sexual pero, desde mi punto de vista, Despentes sólo apoya a esas trabajadoras sexuales que se ven obligadas a sacar provecho de sus cuerpos debido a la sociedad en la que vivimos. Despentes tiene la autoridad necesaria para hablar sobre este tema que trae de cabeza a los feminismos porque ha sido puta y sabe de lo que habla y las que no lo han sido, tienen que escuchar.

Como mujer, tengo muy claro que soy feminista, sin embargo, me es imposible situarme en uno de esos feminismos concretos porque creo que cada uno es realmente necesario. Por eso disfruto leyendo textos tan diversos y por eso creo que, las feministas no académicas que nos hablan desde los márgenes son una voz muy importante que debemos escuchar porque a veces ver los privilegios propios es algo demasiado complicado y, desde la comodidad del sillón de la Academia, se pueden olvidar algunas realidades que no son tan agradables.

(Revista Mirall / 14-3-2018)

ENTREVISTA EXCLUSIVA CON FACUNDO JONES HUALA DESDE EL PENAL DE ESQUEL



por Alejandro Maidana

“Con qué ley me juzgaron, por culpable de qué
de ser libre en mi tierra, o ser indio tal vez,
qué conquista festejan, que no puedo entender…”
Amutuy (Hermanos Berbel)

El Estado Nación argentino se forjó como todos, sobre un sangriento genocidio. Vale aclarar que no es correcto denominar a este proceso “conquista del desierto”, porque el desierto no se conquista, se ocupa; y si en él encontramos pueblos que lo habitan, y contra los que se lucha, no se trata de un desierto. Lo que se hizo al denominárselo de esa manera, fue negar la categoría de humanos a aquellos que lo poblaban.

Campos de concentración, fusilamientos, identidades profanadas, violaciones, no sólo tendrían un anclaje en la última dictadura, también gozarían de una íntima relación con lo sucedido con las diferentes etnias del sur de este hemisferio.

El pueblo Mapuche fue uno de los más atravesados por las muertes, sometimientos a la servidumbre y persecuciones. La Isla Martín García conocida por ser un hospedaje indeseado de algunos presidentes argentinos, funcionaba como un verdadero campo de concentración.

Allí se derivarían a miles de ellos para la esclavitud (haciendas, fábricas de adoquines, construcción de línea férrea, servicios domésticos), lugar donde miles fenecieron a causa de fusilamientos y enfermedades. Se estima que a lo menos debe haber unos 10 mil cuerpos humanos en fosas comunes debajo de la pista de aterrizaje de la isla. Esta masacre perpetrada por los Estados chileno y argentino, se estima dejó alrededor de 70 mil muertos.

Es menester realizar esta introducción para poder graficar la resistencia de aquellos que lejos de arrodillarse, no han dejado jamás de disputar las tierras que le pertenecían a sus ancestros. El lonko de la Pu Lof en Resistencia Cushamen, Facundo Jones Huala, sigue privado de su libertad debido a un verdadero mamarracho jurídico.


Suena el teléfono en el penal de Esquel, atiende un guardiacárcel que rápidamente nos pasa con Facundo. Su voz se muestra firme pese a los continuos embates del poder, el hombre al que el Gobierno Nacional intentó sindicar como la gran amenaza interna, ya está dispuesto a charlar con Conclusión.



¿Cómo estás llevando adelante esta privación de la libertad tan estigmatizante e injusta?

Estamos enteros para seguir dándole batalla a un poder estatal al servicio de los intereses capitalistas perversos que nos tienen sumidos en la miseria más cruda. Llevamos poco más de 130 años de sometimiento y colonización, sólo nos queda resistir dignamente en base a nuestras ideas que llevan en su vientre argumentos muy sólidos.
 Nos hacemos cargo de nuestra espiritualidad y cultura que nos dejaron nuestros antepasados y los peñis asesinados tanto en Chile como Argentina por defender la tierra.

En torno a la extradición ¿Cuáles son tus expectativas?

No podemos esperar mucho de un Estado que se ha caracterizado siempre por la criminalización y represión a los pueblos originarios. Siempre nos han mantenido debajo de la suela de su zapato pese a la reforma del 24 que jamás fue aplicada en la Argentina. Hemos tenido que vivir subordinados y al servicio tanto de los terratenientes locales y extranjeros, como de las Transnacionales. Este cambio de gobierno que se ha inclinado claramente a lo reaccionario, no nos despierta ningún tipo de expectativa.

El  Gobierno Nacional sufrió varios reveces judiciales en torno a figuras políticas del anterior mandato ¿Esto te hace generar algún tipo de expectativas?

No en lo particular, ya que los intereses que nosotros interpelamos son muy grandes y ostentan un poder incalificable. A mí se me está juzgando por una causa en la que ya fui absuelto, en la misma se declaró la nulidad de todos sus actores. Hubo hermanos que declararon bajo tortura, pruebas falsas, montajes por todos lados, esto fue ratificado por la Corte Suprema de Justicia pero antes que la misma se expida, fui detenido ilegalmente nuevamente.

¿Cómo fueron las actuaciones de los jueces que entendieron en tu causa?

Otranto, quien me otorga la libertad, en ese momento era un juez que respetaba las garantías constitucionales, el debido proceso, y tanto los derechos indígenas como los humanos. Es evidente que después del apriete del poder político a cargo de Pablo Nocetti y Gonzalo Cané, gente directa de Patricia Bullrich, este juez cambió completamente de dirección. Hoy se encuentra Villanueva, quien me tiene detenido hace más de 8 meses y quién en su momento me planteó un pacto, el cual obviamente no acepté. Nosotros no somos corruptos, nuestros derechos no se negocian, a partir de ahí se endureció esta política de persecución y represión para con nuestro pueblo. Si bien lo más probable es que en Chile me absuelvan, seguiremos en la mira de ambos Estados de no cambiar el tipo de política para nuestro pueblo.

Pasado el 24 de marzo, las reivindicaciones de ayer y de hoy siguen un camino de consolidación.

Si bien nos movemos en veredas políticas opuestas, me ha causado gran satisfacción la liberación en ese día tan emblemático de Luis D’Elia y Carlos Zannini. En estos dos casos específicos, ellos estaban detenidos de manera ilegal y sin el debido proceso ya que eran referentes importantes del gobierno anterior. Cabe destacar que por más que políticamente nos hayamos enfrentado en su momento, no cabe duda alguna de que trata del encuadre de presos políticos que demuestra a las claras que tipo de gobierno tenemos en la actualidad. No quedan dudas que el brazo cívico de la última dictadura sangrienta es la que hoy ostenta el poder en Argentina.

¿Qué opinión te merecen las sostenidas declaraciones de Patricia Bullrcih en torno a legalizar las ejecuciones por parte del brazo armado del Estado?

Es tan peligroso como repudiable. Esto comenzó a verse con la muerte del compañero Santiago Maldonado al que por todos lados trataron de ensuciarlo. Siguiendo con la ejecución por la espalda del peñi Rafael Nahuel, para terminar desembocando en la deleznable “doctrina Chocobar”. Es por eso que desde allí tenemos que analizar a este terrorismo de estado explícito al que le cuesta cada día más calzarse la máscara democrática. Lo definió muy bien Eugenio Zaffaroni cuando dijo que se trataba de un “totalitarismo corporativo trasnacional”, una suerte de dictadura disfrazada de democracia en toda América Latina. Lo sucedido en Brasil con el asesinato de Marielle Franco, habla de cómo la derecha viene avanzando a como dé lugar.

Por último consultarte sobre la consolidación de la identidad en los más pequeños de tu Pueblo ¿Cómo avanza eso?

Si bien muchos hemos sido disciplinados a conciencia para alejarnos de nuestras raíces Mapuche, hoy los más pequeños avanzan firmemente en la consolidación de su identidad. Nosotros hemos tenido que soportar la discriminación de nuestros propios hermanos, porque a muchos le generaba vergüenza admitir su sangre Mapuche, el ser indio y pobre generaba la necesidad de esconder bajo la alfombra aquello que no nos permitía “ascender” en la escala social. Hoy gracias a los profundos debates políticos llevados al interior de nuestro pueblo, se pudo generar una resistencia de nuestro mapudungun (idioma), nuestra espiritualidad y cultura. Es por eso que como Movimiento Mapuche Autónomo del Puelmapu (M.A.P) básicamente luchamos y perseguimos una forma de liberación, de autodeterminación para seguir siendo lo que éramos. Subsistiremos con nuestras formas, que están alejadas del capitalismo salvaje, pudiendo de esa manera  convivir con otros hermanos de diferentes etnias en paz. Los niños ya no sienten vergüenza de ser Mapuches, y esa es una noticia maravillosa para poder seguir reconstruyendo nuestra identidad profanada.

(Conclusión / 27-3-2018)

WIM WENDERS “NO SE PUEDE SOLTAR SERMONES DESDE LA PANTALLA”




por Gregorio Belinchón


Iba para sacerdote y luego para pintor, pero acabó convertido en un gurú del cine de autor europeo. Títulos como ‘Cielo sobre Berlín’ o ‘París, Texas’, en el campo de la ficción, y ‘Buena Vista Social Club’ o ‘La sal de la tierra’, en el género documental, forjaron una carrera que ahora se prolonga en ‘Inmersión’: una historia de amor con el terrorismo yihadista como telón de fondo. El presidente de la Academia de Cine Europeo prepara además una película sobre el papa Francisco.

A WIM WENDERS (Düsseldorf, 1945) le gusta recordar que su personalidad nació del choque entre dos individuos casi antagónicos: por un lado, el muchacho que estudió medicina y filosofía y se planteó muy seriamente ordenarse sacerdote; por otro, el veinteañero que en 1966 estuvo un año en París durante un curso y aprovechó para ver películas en la Cineteca Francesa todos los días. “Algo de todo aquello quedó en mí, obviamente. Ahora bien, ¿cuánto?”, ríe sosegadamente.

El actual presidente de la Academia de Cine Europeo es uno de los grandes del género de autor con títulos como París, Texas; Cielo sobre Berlín, El miedo del portero ante el penalti o Llamando a las puertas del cielo. Wenders ha sabido transitar de la ficción al documental con ejemplos como Relámpago sobre agua, Buena Vista Social Club, Pina o La sal de la tierra. Pero el 6 de abril estrenará en España una nueva ficción, Inmersión, que ha recibido críticas desiguales en Cannes. Narra una historia de amor que transcurre durante una semana entre una biomatemática especializada en los fondos marinos (Alicia Vikander) y un ingeniero hidráulico (James McAvoy). Ese encuentro es narrado en sucesivos flashbacks por sus protagonistas: una, embarcada en un peligroso viaje científico; el otro, secuestrado en Somalia por terroristas yihadistas que han descubierto que es un espía. Y por encima de todo sobrevuela el ritmo narrativo de Wenders, que no es el predominante en el cine actual.

¿Inmersión está conectado con trabajos previos suyos? 

Puede que con Tierra de abundancia… y, si acaso, con El amigo americano, porque su semilla es una novela. En realidad, siento que piso territorios desconocidos y por eso me embarqué en Inmersión. A la vez que me llevaba a un territorio inexplorado, sentía que hablaba directamente a mi corazón.

Con Tierra de abundancia comparte su necesidad de decir algo sobre la realidad social. 

En aquel caso, sobre un Estados Unidos en guerra. En este, sobre el terrorismo. Correcto, y puede que Tierra de abundancia contenga más furia que Inmersión porque en aquel tiempo estaba muy enfadado con la política estadounidense. En Inmersión nos centramos en un problema que supera lo nacional, el terrorismo, y lo hacemos desde la ficción, no desde el documental. Porque así tienes más libertad al abordar el tema. Puedes usar actores, música, en fin, contar una historia, no te constriñes a la realidad. Como un pintor o un arquitecto, posees herramientas que te otorgan un vuelo… que a veces no se alcanza con el documental.

Puede que Tierra de abundancia, con su reflexión sobre la falta de cultura en EE UU, el patriotismo exagerado, la desilusión que puede suponer vivir en un país así, sea más actual hoy que cuando la estrenó. 

Puede, porque llegó demasiado pronto. Estrenamos muy pegados al 11 de septiembre de 2001 y fue muy mal interpretada. Cosas de la vida [risas].

Y aquí ha apostado por que sea una historia de amor la que guie la narración, antes que el mero drama social. 

Es que no sé cómo podría haber afrontado tanta oscuridad en la película sin la historia de amor. Las sombras que rodean a James en su viaje a la yihad en África son tan espesas que necesitaba la luz del romance. Creo que Martin Luther King llevaba razón. “La oscuridad no se puede expulsar con más oscuridad; solo la luz lo logrará”, decía, y por eso hemos ido por ahí. He aprendido que no se puede soltar sermones desde la pantalla, que la película debe revelarse al espectador por sí misma. Y más cuanto más complejo es lo contado. Creo que falta reflexión en el cine actual, y desde luego para casos como el que mueve Inmersión, que mezcla la investigación sobre el inicio de la vida en la Tierra y la muerte que acompaña al ISIS, necesitamos algo de filosofía.

¿Europa no sabe cómo encarar el problema del ISIS? 

La cultura occidental falló ya hace años, y el ejemplo es el recibimiento que tuvo Tierra de abundancia, estrenada en un momento crucial, cuando se declaró una guerra al terrorismo que solo logró crear un nuevo terrorismo. Occidente provocó el nacimiento de terroristas allí donde no los había. Empezamos con el paso equivocado y seguimos bombardeando por bombardear, como si fuera la solución. Vivimos el triunfo de la vanidad, de la creencia de que nuestro pensamiento es el único posible. Vale para todos los campos.

¿No siente que se desvanece también la política cultural europea?

Estamos luchando denodadamente por ella. Es un problema de educación. Si seguimos sin enseñar cine o lenguaje audiovisual, nos perderemos como cultura y como personas, porque nadie nos educa a ver imágenes.

Otros artistas mutan su pensamiento con los años, pero usted no parece haber cambiado en su interior. Al menos eso se intuye viendo su cine. 

No creo que una persona cambie al hacerse cineasta y, desde luego, según transcurre una carrera. Yo sigo con mi naturaleza optimista, por ejemplo. Incluso cuando filmo temas muy controvertidos o escabrosos, me niego a ser tragado por la oscuridad. No es saludable vivir de la otra forma. Yo me dedico a hacer mis películas lo más abiertas posibles y a aprender en el proceso de su realización. En este caso, sobre la vida marina y la yihad. Dirigir es un estupendo modo de aprender y de compartir lo aprendido.

¿Piensa mucho en qué hubiera pasado con usted si llega a convertirse en pintor en París, como ansiaba de joven? 

Hubiera llevado una vida muy distinta, desde luego. Tengo muchos amigos pintores y suelo ir a sus estudios. Por un lado, me provoca cierto dolor, porque es la vida que escogí no vivir y a veces me arrepiento. Por otro, soy feliz con lo que hago y ya sé que las películas beben de la pintura. En Inmersión me he permitido un pequeño homenaje a mi pintor favorito, Caspar David Friedrich.

Pero ¿fue una decisión consciente o un cambio gradual el que le llevó de la pintura al cine?

Ocurrió poco a poco. Al principio para mí el cine fue una manera distinta de acercarme al arte. Cuando empecé, se estudiaba sobre todo los movimientos de cámara. Y desde luego muchos usaban la cámara como un pincel. Yo mismo comencé con un cine no narrativo, más cercano a la pintura, y lentamente descubrí el arte de contar historias, lo que gradualmente me alejó de la pintura. Fue un proceso que duró un lustro y hasta mi cuarta película aún pensaba en retornar a la pintura.

Y así entró en el grupo del Nuevo Cine Alemán, con Fassbinder, Von Trotta, Schlöndorff o Herzog. Por gustos, usted era el más afín al cine americano y, por tanto, el bicho raro. 

Cuando creces, lo haces dentro de la tradición. Werner Herzog lo hizo pegado a Murnau y a un cine romántico. Fassbinder venía de Douglas Sirk, del melodrama. Y yo encontré mi tradición en el clásico americano, en John Ford, Nicholas Ray, Howard Hawks, Samuel Fuller… Y tuve la suerte de conocer a algunos de mis héroes. Pero todos tuvimos claro desde el principio que esto no era una limitación, sino un punto de apoyo desde el que encontrar nuestro lenguaje. Y la belleza del Nuevo Cine Alemán es que no éramos una escuela estética, en realidad es que no defendíamos ningún estilo en común, y eso nos ayudó a ser felices, porque no competíamos entre nosotros. Compartíamos distribuidoras, incluso productoras… Nos dimos cuenta de que entendíamos el cine como un acto de solidaridad y, por tanto, no había interferencias, solo ayuda. A nadie le asustaba mostrar tu película al resto y escuchar los comentarios. Hoy triunfa la competición y es improbable que se dé un grupo así entre gente joven. Solo podíamos existir porque existían los otros.

Usted disfrutó de una provechosa y fructífera colaboración en aquellos años con el escritor Peter Handke. ¿Qué recuerda de esa etapa? 

Es mi más antiguo amigo. Nos conocimos hace más de medio siglo. Le enseñé mi primer corto y me ofreció un libro suyo, que entonces era un superventas, para que lo llevara al cine. Así de sencillo. Empezamos a colaborar [Wenders recita de carrerilla los numerosos proyectos en común], yo he producido las películas que él ha dirigido. En fin, es mi hermano.

Y tras mucho tiempo sin películas en común, se reunieron hace dos años en Los hermosos días de Aranjuez. 

Sí. Peter es dos años y medio mayor que yo y siempre me ha enseñado cosas. Una de las primeras fue que puedes hacer lo que quieras si confías en ti mismo y eres radical. Y Peter lo era mucho en sus inicios. Mis primeras películas también lo eran. Y, sinceramente, no sé hasta dónde hubiera llegado sin su ayuda ni sus guiones.

¿Era un buen momento para ser joven y cineasta?

En mi opinión, el mejor. Porque yo trabajé con gente que había empezado en la era del cine mudo, que habían empezado en los años 20 y ahora me dedico a hacer documentales en 3D En fin, he tenido una gran suerte en ver estos cambios, en usarlos. En los setenta y ochenta la juventud cambió el cine, cierto. Pero también teníamos un acceso fácil a los clásicos. En el año que estudié en París vi 2.000 películas, y aprecié la herencia que me podía impulsar al futuro. Hoy desde luego es más complicado, no les envidio.

Usted siempre ha honrado a otros artistas: pienso en películas como Pina, sobre la coreógrafa Pina Bausch, o Tokyo-Ga, sobre Ozu. Ha logrado que grandes directores aparezcan en sus filmes como actores. 

En realidad la suerte no fue hacer cine con ellos o sobre ellos, sino conocerlos. Yo he recibido grandes regalos de otros artistas como cineastas, escritores, arquitectos…

Músicos. 

Efectivamente, músicos más que otros. De Pina aprendí más de la belleza que todo el cine que he visto junto. El cine es el resumen de todas las artes… Compartir una pasión es una excelente razón para hacer una película.

Supongo que es doloroso ver cómo fallecen esos homenajeados. Y no puedo seguir sin preguntarle por Harry Dean Stanton y Sam Shepard, actor y corazón de París, Texas, o el músico Ibrahim Ferrer, cuya muerte también fue un duro golpe para usted. 

Fui testigo de la muerte de Nicholas Ray. Sufrí con la desaparición de Ibrahim y Harry Dean, y era muy amigo de Lou Reed. Me hago mayor, pierdes a tus amigos… Viví unos días maravillosos en el rodaje de Buena Vista Social Club, con aquellos músicos setentones… Compay ya superaba los ochenta. Poco a poco descubres que nunca estarán siempre contigo. Tres años después del rodaje del documental volví a rodar un anuncio de ron, y al entrar en mi habitación había un enorme ramo de rosas. Bajé a recepción porque pensé que se habían equivocado al darme la habitación. Me dijeron que no, que el ramo era para mí, a pesar de que yo creía que nadie sabía que estaba en La Habana, y descubrí una nota entre las flores. Era de Compay Segundo, donde decía que había pasado conmigo el mejor momento de su vida. Y mira que era viejo [sonrisa]. Pero con Sam [Wenders para y se le escapa una lágrima]… Era demasiado joven, tenía tanto por ofrecer [el director esconde su rostro tras una taza de café].

Volviendo a la música, ¿sigue escogiendo los CD que mete en la maleta antes que la ropa? 

Peor aún, llevo un disco duro con 28 días de música… Ya no necesito compactos.

¿Y elige o deja que suene al azar? 

Le cuento mi secreto. Empecé recopilando la música que tenía y me superó la tarea. Así que comencé a calificar los discos de una a cinco estrellas y logré un sistema en el que solo los álbumes de cinco estrellas entraran en ese disco duro.

Pues ahora ya ocupa 28 días… 

Y por eso tengo otro problema. No sé qué hacer. Yo lo pongo al azar y que suene lo que sea.

Ry Cooder cuenta que nunca habría sido quien es si usted no le hubiera contratado cuando era casi un desconocido para París, Texas. 

Por suerte, yo tuve mucha libertad en aquella película. Le quise contratar tres años antes, para El hombre de Chinatown, pero acababa de publicar su primer álbum y los estudios lo rechazaron. Le prometí que en cuanto pudiera le ficharía. Nuestro respeto es mutuo. París, Texas no hubiera logrado el éxito que obtuvo sin la música de Ry. Le voy a contar una historia. Harry Dean Stanton era un buen músico y estupendo cantante. Le gustaba interpretar canciones mexicanas. En el rodaje de París, Texaspor las noches nos las cantaba en el bar. Un día Harry me dijo si no creía que la película no necesitaba un tema así, y me pareció una brillante idea. Así que versionó ‘Canción Mixteca’ y la grabamos al final de la producción. Estrenada la película, Ry Cooder se fue de gira y en sus primeros tres conciertos en Europa apareció Harry, que se había pagado el viaje, para tocar con él. A la cuarta me llamó Ry y me pidió que hiciera algo. “Amenaza con seguirme todo el tour, y es un tipo entrañable, pero es que se cree que es parte del show”. Al final la cosa se acabó cuando Ry viajó hasta Japón.

También es muy amigo de Nick Cave… 

Sí, es un tipo estupendo. Se ha convertido en [le da la risa] el Frank Sinatra de nuestros tiempos. Posee un talento para la composición y una voz que es la de toda una generación. Seguiré colaborando con él todo lo que pueda. Como escritor de novelas es asombroso en su uso de los tonos.

Para ser un apasionado de la música, su cine está repleto de silencio. 

El silencio se ha convertido en uno de los grandes privilegios de los cineastas actuales. Hay que luchar por él. Hace que el espectador se concentre en lo que ve. La tecnología va en sentido contrario, prima que cada vez el cine se oiga más fuerte.

¿Podemos hablar más de París, Texas? 

Sé que esa película es muy popular en España. En realidad, es un fenómeno extraño. Hay filmes que se estrenan en su momento exacto, y eso pasó con París, Texas. A mí me ha ocurrido un par de veces más, con Cielo sobre Berlín y Buena Vista Social Club. A veces las películas se estrenan demasiado pronto o demasiado tarde, y no es tu decisión. Llámalo destino, suerte, como quieras… Harry Dean Stanton estaba en su momento perfecto, era el primer guion de Shepard… Nastassja estaba en el culmen de su carrera, y Ry estaba dispuesto a demostrar su valía. Yo lo único que podía hacer era no cagarla, y lo logré. En cambio, nadie hizo caso a Llamando a las puertas del cielo, y mira que estaban bien Sam Shepard y Jessica Lange.

¿Va a seguir rodando en 3D? 

Cuando lo necesite, seguro. Es un medio muy interesante, pero está siendo usado de forma miserable y están agrandando su mala reputación. Quise rodar Inmersión en 3D, pero no me dejaron. Me siento como un lobo solitario aullando a la noche: “¡Dejadme filmar en 3D!”.

¿No es curioso que haya sido tres veces candidato al Oscar y las tres por documentales? 

¿Qué puedo hacer o decir? Así es la vida. París, Texas fue comprada para Estados Unidos por Twentieth Century Fox y prepararon un lanzamiento inteligente, con el objetivo incluso de lograr varios oscars, sobre todo pensando en Harry Dean Stanton. Y en tres semanas cambió desde la cúpula directiva hasta el recepcionista. Los nuevos ejecutivos no querían saber nada de las intenciones de los anteriores, y no hicieron ni una proyección para los académicos ni pusieron un anuncio. A Harry le rompieron el corazón.

¿Ha podido controlar su carrera? 

Siempre he hecho lo que he querido. Lo aprendí de mis colaboraciones con Coppola y su estudio Zoetrope. Viendo la locura que rodeaba a Francis, comprendí que aquello no era lo mío y que debía mantenerme en películas que yo controlara.

Y ahora está filmando al papa Francisco.

Empezamos a colaborar en su primer año de papado. Nos vimos cinco veces, y cada encuentro duraba medio día. He visto miles de horas de imágenes de sus viajes y he rodado mucho con él. La verdad es que hemos ido acercándonos, aunque esta no va a ser una película biográfica. Lo que me interesa es lo que cuenta, me estoy centrando en sus ideas, en su coraje en devolver a la Iglesia a sus orígenes, a sus preocupaciones por la pobreza, los refugiados, la naturaleza, el diálogo entre religiones. No son ideas nuevas, vienen de alguien de quien ha escogido el nombre, Francisco, un legado enorme procedente de alguien que fue un revolucionario. Y creo que el papa Francisco también lo es.

(El País / 2-4-2018)

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Google+